Los medios de comunicación franceses se han apresurado a sacar partido de su bajo nivel de francés, impensable en una época en una alta autoridad de la UE, lo que refleja la preocupación en París a que el cuerpo diplomático que esté formando sea anglófono.
Jean-Pierre Raffarin, ex primer ministro y enviado especial del presidente Nicolás Sarcozy para promocionar el francés, estuvo en Nueva York a finales de la semana pasada para insistir en que debe respetarse su estatus como uno de los idiomas de trabajo de la ONU.